martes, 29 de julio de 2008

Miss contradicciones

Algunas veces me parece empezar a comprender (o vislumbrar, o sentir, o alcanzar...) la grandeza del universo.

Otras en cambio, mi cuerpo me resulta tan ajeno como un laberinto. Y me pierdo en las ideas. Y todo lo grande se hace pequeño, en mi reducida mente.

Siempre he tenido tanta facilidad para mostrar.

Yo te enseño lo que quieras, mi alma, mi piel, mi locura, los plieges del interior de mi vagina, que hasta ayer eran para mis ojos unos perfectos desconocidos... ¡Todo!

Mientras me deslizo por la vida buscando a mi alrededor, lo que seguramente ya llevo dentro... sin querer mirar (me).

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