sábado, 21 de junio de 2008

Muñecas rusas

Empecé poco a poco, sacando una muñeca, a la semana otra, pero las últimas han salido del cascarón en apenas dos días.

Me identifico con las muñecas rusas. Con todas esas Teresas diferentes encerradas dentro de mí, escondidas, bajo una protectora, enorme y opaca matrioska.

Es liberador, verlas ahí todas expuestas, sonrientes, como un desafío.

Yo también quiero exponerme así, no tener miedo...

Ayer estuve en El Plata y me encantó el espectáculo.

Siempre me ha gustado ver striptease femeninos, desde que era una niña y me quedaba maravillada delante de la tele, con los que aparecían en el Angel Casas Show.

Desnudarme así delante de la gente, es algo que también siempre me ha apetecido hacer.

Hasta ahora no me atrevía ni a decirlo. Así que quién sabe? igual hasta algún día, me atrevo a hacerlo.

Todo es cuestión de ir liberando muñecas rusas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es como meter el pie en la piscina, para ver si está fría. El chapuzón da miedo (reparo).

Luego uno aprende que no pasa nada y se vuelve incluso divertido.

¡Enhorabuena!

Teresa dijo...

sí, o por lo menos se divierte mucho más ;)