Es una frase que siempre he tenido en la cabeza, ahora ya no estoy segura de si se me ocurrió a mí hace tiempo, o es el título de un libro, o forma parte del diálogo de una película... en cualquier caso, la vida escuece, y pica, y duele, y hoy me noto todo el cuerpo entumecido, como si me hubiera pasado la vida vendada, tipo momia, y ahora no supiera bien como tengo que moverme.
Mañana tengo hora con el dermatólogo para que me revise la piel, que está cada día más sensible por la alergia. Manchas, arañazos, morados, me miro las piernas y están peor que cuando tenía 5 años, y me pasaba la hora del patio dándome golpes con todo.
Una amiga me dijo que yo genero mi dermatitis alérgica porque quiero protegerme del mundo, porque en el fondo deseo apartarme, y que nadie me toque.
Yo no sé si tendrá razón, pero sí sé que me gustaba mi piel y ahora está hecha un desastre.
Igual con un poco de suerte sólo la estoy mudando, como las serpientes.
lunes, 2 de junio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario