sábado, 31 de mayo de 2008

Mi rinconcito en el mundo, no es mentir ni ocultar

Me lo enseñó un maestro, hace ya varios años, muchos solemos tener nuestro rinconcito interior, el que sólo nosotros conocemos, y que ni necesitamos ni queremos compartir con nadie.

Está en la mente, en el alma, en el corazón, o en todas partes, no estoy segura. Y se compone de alegrías, sueños, tristezas, recuerdos, pensamientos, sensaciones, presentimientos, ideas, deseos y fantasías que sólo existen por y para mí.

Un lugar donde no caben los prejuicios, ni el análisis, ni los remordimientos.

No revelar sus entrañas no es mentir, ni ocultar.

Bajo la mirada de otro, mi rinconcito en el mundo, simplemente dejaría de existir... y yo nunca quiero dejar de contarme secretos.

2 comentarios:

Silvia dijo...

Ay, pues qué lío tengo yo con eso. Con lo que es sinceridad, con lo que no, pedir, exigir (noooo, pero lo hago). A ver si me libro de esta culpa per se. A ver si sé vivir y dejar vivir.

Gracias por tener este rinconcito que sí compartes ;D

Besoides.

Teresa dijo...

bueno, supongo que no para todo el mundo sirven las mismas fórmulas, incluso las que te sirven, un día te las crees y el otro las tienes que cambiar...

En esto de aprender a vivir somos compis de clase, así que a ver si este verano cambiamos la culpabilidad por bañitos de sol y muchas risas...

y si no lo conseguimos, por lo menos pasaremos un buen rato ;)

un beso grande guapa!!